Si estás en el régimen RESICO y crees que con pagar menos impuestos ya hiciste el negocio del siglo, te tenemos noticias: eso es apenas el principio. El verdadero beneficio de estar en este régimen fiscal no es solo lo que dejas de pagar al SAT, sino lo que haces con ese dinero que ahora te sobra.
El problema es que muchas personas lo dejan en la cuenta de débito, perdiendo poder adquisitivo con la inflación y sin aprovechar el momento ideal para invertir. Así que si estás en RESICO y todavía no inviertes, este artículo es para ti: te explicamos alternativas reales, seguras y fiscalmente eficientes para que ese dinero empiece a trabajar para ti.
¿Por qué deberías invertir si estás en RESICO?
Porque estás en un régimen temporal (ojalá), preferencial y con gran flujo. Eso significa que puedes destinar parte de lo que antes pagabas de ISR a construir patrimonio. Invertir desde RESICO tiene dos ventajas importantes:
- Puedes empezar con poco capital, pero con regularidad.
- Puedes blindar parte de tus ingresos de futuras cargas fiscales si inviertes con estrategia.
¿Y lo mejor? Hay opciones seguras, legales y que no requieren que seas un experto financiero.

Opción 1: CETES — Inversión segura, pero sin beneficio fiscal
¿Te da miedo invertir y prefieres algo que no te quite el sueño? Los CETES son ese primer paso sin dolor para empezar a mover tu dinero sin riesgo. Pero si estás en RESICO, lo seguro no siempre es lo más eficiente.
¿Qué son los CETES?
Los CETES (Certificados de la Tesorería) son instrumentos de deuda emitidos por el gobierno mexicano. Cuando compras un CETE, le estás prestando dinero al gobierno a cambio de una tasa fija de rendimiento.
¿Por qué llaman tanto la atención?
Porque tienen tres cosas que a todos nos encantan: seguridad, accesibilidad y simplicidad. Puedes invertir desde $100 pesos, todo es digital (vía cetesdirecto.com) y sabes desde el inicio cuánto vas a recibir.
Ventajas:
- Riesgo prácticamente nulo.
- Puedes empezar desde $100 pesos.
- Hay vencimientos a corto plazo: 28, 91, 182 o 364 días.
Desventajas:
- Pagan ISR sobre los rendimientos.
- No generan valor fiscal adicional.
¿Vale la pena?
Los CETES son una gran alternativa para iniciar, pero no te permiten aprovechar exenciones fiscales. Sirven como fondo de emergencia o para metas de corto plazo.

Opción 2: Invertir en bancos — Pagarés y deuda privada tradicional
Muchas personas que ya no quieren dejar su dinero en la cuenta de débito, pero tampoco quieren complicarse con apps, plataformas o seguros, terminan invirtiendo directamente en su banco de siempre, a través de pagarés bancarios o productos de deuda privada.
¿Qué es un pagaré bancario?
Es un contrato donde le prestas dinero al banco por un plazo determinado y a cambio te paga un interés fijo. A mayor plazo, mayor tasa.
¿Y qué es deuda privada?
En algunos bancos puedes invertir en instrumentos de deuda emitidos por empresas privadas o el mismo banco, con rendimientos similares a los CETES.
Ventajas:
- No tienes que abrir cuentas nuevas ni mover tu dinero a otra plataforma.
- Algunas opciones permiten desde $1,000 o $10,000 pesos.
- Son simples, predecibles y ofrecen rendimiento garantizado.
- En cantidades más altas ($5M+), pueden ofrecerte crédito a tasa preferencial.
Desventajas:
- Pagan ISR sobre los intereses, sin excepción.
- Las tasas suelen ser menores que en SOFIPOs o CETES.
- En muchos casos, el dinero queda “congelado” hasta el final del plazo.
¿Vale la pena?
Solo si necesitas simplicidad absoluta o si el banco te ofrece alguna tasa promocional atractiva. Pero en general, hay mejores opciones. Aun así, pueden funcionar como parte conservadora de tu portafolio si quieres mantener liquidez bancaria sin complicaciones.

Opción 3: SOFIPOs — Alto interés y exención fiscal limitada
¿Has visto esas apps que te prometen más del 10% anual por guardar tu dinero? Probablemente sean SOFIPOs. Funcionan como bancos, pero te pagan mejor. Y si estás en RESICO, pueden darte una ventaja fiscal importante (si no te pasas de la raya).
¿Qué es una SOFIPO?
Las Sociedades Financieras Populares (SOFIPOs) son instituciones reguladas por la CNBV y supervisadas por la CONDUSEF. Ofrecen productos de ahorro e inversión, con tasas muy superiores a los bancos tradicionales.
¿Cuál es el truco fiscal?
El Artículo 93 fracción XX. b) del ISR dice que los intereses ganados en SOFIPOs están exentos de ISR si no excedes cierto límite: 5 UMAs (~206,000 pesos en 2025).
Ventajas:
- Altos rendimientos (hasta 12-14% anual en algunas).
- Exención fiscal parcial.
- Están protegidas por el seguro PROSOFIPO (hasta 25 mil UDIS, ~200 mil pesos).
Desventajas:
- Si pasas el límite de exención, pagas ISR sobre el excedente.
- Menor liquidez que un banco.
¿Vale la pena?
SOFIPOs como Kubo Financiero, Supertasas, Didi o Finsus ofrecen opciones fáciles de usar, pero debes cuidar el tope fiscal. Es ideal si quieres tener dinero «a la vista» (😂), como un fondo de emergencias… no como una inversión seria a largo plazo.

Opción 4: Seguros con componente de inversión — Tu mejor arma fiscal si sabes usarla
Aquí es donde la mayoría de la gente ni se asoma… y donde los que saben se hacen ricos. Algunos seguros permiten invertir tu dinero con exención total de ISR, sin tope, siempre que se cumplan ciertas condiciones.
Según el Artículo 93, fracción XXI, si el contrato:
- Está a nombre del asegurado.
- La prima es pagada por él mismo.
- Tiene una duración mínima de 5 años.
- Se cobra al cumplir los 60 años.
Entonces los rendimientos están completamente exentos de ISR. No importa cuánto ganes ni cuánto tengas invertido.
¿Lo quires sacar antes?
Puedes hacerlo, pero en ese caso sí pagarías ISR sobre los rendimientos generados. Aún así, hay una ventaja poderosa: mientras no retires, no pagas impuestos. Es decir, el SAT te está financiando el interés compuesto. Mientras no toques el dinero, el SAT tampoco lo toca.
Dentro de estos productos hay tres variantes importantes:

Opción 4.1: Seguro dotal — Ahorro programado con objetivo fijo
Es como un “ahorro forzoso”. Pactas desde el inicio cuánto vas a aportar y por cuánto tiempo. Al final, si sobrevives, te regresan todo más rendimientos (y si no, tus beneficiarios cobran la suma asegurada).
Pros:
- Exento de ISR si cumple condiciones.
- Te obliga a ser disciplinado.
- Puedes usarlo como plan de retiro complementario.
Contras:
- Poco flexible.
- No se puede modificar fácilmente una vez contratado.
¿Vale la pena?
Realmente su mayor valor es para personas morales en forma de un Seguro de Hombre Clave. Aunque está disponible para personas físicas.

Opción 4.2: Seguro vitalicio con inversión (whole life)
Aquí tienes un seguro de vida permanente, pero con un valor de ahorro que crece en el tiempo. Tú decides el perfil de inversión: renta fija, variable o una mezcla.
Pros:
- Componente de inversión real.
- Flexibilidad para hacer retiros futuros.
- Exención total si se cumplen condiciones fiscales.
Contras:
- Puede tener costos iniciales altos si no se diseña bien.
Vale la pena?
Sí, especialmente en dos escenarios muy particulares:
- Tienes dependientes económicos y te importa dejar una herencia blindada. Si no sabes hasta cuándo vas a tener esa responsabilidad (hijos pequeños, pareja que depende de ti, padres mayores), este tipo de plan te da protección vitalicia. Y cuando ya no necesites esa cobertura, puedes usarlo como una inversión a tu favor: puedes retirar en vida, y si cumpliste con los requisitos, lo haces libre de ISR.
- No tienes idea de qué hacer con tu dinero, pero sabes que necesitas estabilidad. Si estás en esa etapa donde no quieres complicarte con portafolios, fondos o plazos, este tipo de seguro te obliga a tener orden, disciplina y un patrimonio creciendo en piloto automático. Sin sustos, sin SAT, sin andar moviéndole.
Además, este tipo de planes también funcionan muy bien para personas morales en forma de Seguro Para Socios, lo cual permite proteger la operación de la empresa y al mismo tiempo generar valor financiero a futuro.

Opción 4.3: Inversión pura en forma de seguro (sin cobertura de vida/invalidez)
Algunos productos como OptiMaxx de Allianz son técnicamente seguros… pero su objetivo principal es la inversión. No hay una suma asegurada relevante, sino un contrato estructurado para maximizar el rendimiento sin pagar ISR.
Pros:
- Todo el enfoque está en la rentabilidad.
- Fiscalmente blindado.
- Versátil y con múltiples portafolios.
Contras:
- No está pensado para dar protección, sino rendimiento.
Vale la pena?
Sí. De hecho, es la herramienta más poderosa que tiene un RESICO para invertir en renta variable sin poner en riesgo su régimen.
¿Por qué?
Porque si compras acciones directamente o cobras dividendos, puedes salirte automáticamente de RESICO. En cambio, al invertir en ETFs a través de un plan de seguro con componente de inversión, puedes tener exposición al S&P 500, Nasdaq, mercados emergentes, renta variable internacional, etc., sin afectar tu régimen fiscal.
Además de proteger tu estatus como RESICO, este tipo de planes te da todos los beneficios fiscales del Artículo 93:
- Puedes exentar completamente el ISR si cumples con los requisitos.
- O diferir el pago de impuestos si decides retirar antes del plazo.
En pocas palabras: es una forma legal, inteligente y blindada de invertir globalmente… sin que el SAT meta mano y sin perder los beneficios de tu régimen actual.

Comparativa rápida para RESICO
| Opción | Rendimiento | Exento ISR | Límite de exención | Liquidez |
|---|---|---|---|---|
| CETES | Medio | ❌ | No aplica | Variable (depende del tiempo) |
| Banco | Medio – Bajo | ❌ | No aplica | Variable (depende del portafolio) |
| SOFIPOs | Alto | ✅ | Hasta ~$200k | Alta |
| Seguro Dotal | Bajo | ✅ | Sin límite | Baja |
| Seguro Vitalicio | Variable (depende del tiempo) | ✅ | Sin límite | Baja |
| Inversión Pura en Aseguradora | Alto | ✅ | Sin límite | Variable (depende del plan) |

¿Y si combinas varias?
Aquí es donde entra la magia. Si pones todo en CETES, pierdes el beneficio fiscal. Si pones todo en un seguro, pierdes liquidez. La clave está en balancear:
- CETES para liquidez y fondo de emergencia.
- SOFIPOs para rendimiento a 6-12 meses, cuidando el límite fiscal.
- Seguros con inversión para blindarte ante ISR y generar riqueza a largo plazo.
Ejemplo:
- 15% gubernamental (CETES) o privada (banco)
- 20% en SOFIPO (sin pasar el tope)
- 15% en seguro bajo Art. 93 (dotal, vitalicio)
- 50% en seguro bajo Art. 93 (inversión pura)

Conclusión: RESICO es temporal, pero tu patrimonio no
Aprovechar el RESICO mientras escalas hacia (o por encima de) los $3.5 millones anuales no se trata solo de pagar menos impuestos. Se trata de usar esa ventaja temporal como trampolín para construir patrimonio real. Ese dinero que hoy no se lleva el SAT puede ser el capital semilla de tu libertad financiera… si sabes moverlo.
RESICO no está hecho para quedarte ahí, es una pista de despegue. Y aunque legalmente puedas seguir en ese régimen, tú no te independizaste para sobrevivir — lo hiciste para ganar. Si dejas pasar estos años sin invertir con estrategia, cuando tu situación cambie (porque va a cambiar), ya será tarde para recuperar el terreno perdido.
Los seguros bien estructurados bajo el artículo 93 son una joya fiscal que pocos conocen, y las SOFIPOs pueden darte una ventaja real si sabes cómo usarlas. Los CETES están bien, pero no hacen magia.
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