Si hubieras invertido 100 mil pesos en el S&P 500 hace 20 años, hoy tendrías más de 650 mil. Sin mover un dedo, sin elegir acciones, sin estar pendiente de qué dijo Elon Musk.
Solo dejándolo ahí.
No es magia. Es el poder de las 500 empresas más grandes de Estados Unidos trabajando para ti, todos los días.
Y lo mejor: sí puedes invertir desde México, aunque ganes en pesos, no sepas de bolsa o nunca hayas abierto una cuenta de inversión.
Este índice se ha convertido en el punto de entrada más popular para quienes quieren hacer crecer su dinero sin complicarse la vida.
Vamos por partes.
¿Qué es el S&P 500 y por qué importa tanto?
El S&P 500 (Standard & Poor’s 500) es un índice bursátil que representa a las 500 empresas más grandes que cotizan en Estados Unidos. Cuando decimos “más grandes”, nos referimos a gigantes como Apple, Microsoft, Amazon, Google, Meta, Tesla, Johnson & Johnson, Visa o JPMorgan.
En pocas palabras: si alguna vez has usado un iPhone, comprado en Amazon o pagado con tarjeta de crédito, ya estás participando en la economía que representa el S&P 500. Solo que del lado del consumidor, no del inversionista.
El índice es considerado un buen “termómetro” de cómo va la economía estadounidense… y, por extensión, gran parte de la economía global. Aproximadamente el 80% del valor total de las acciones que cotizan en Estados Unidos está representado por estas 500 empresas.

¿Por qué todo el mundo quiere invertir ahí?
Más allá del hype o lo que digan los “gurús” de TikTok, la razón principal es simple: históricamente da buenos rendimientos.
En promedio, el S&P 500 ha generado alrededor de 10% anual compuesto durante las últimas décadas. ¿Qué significa eso? Que si dejas tu dinero ahí por 15 o 20 años, puede más que duplicarse varias veces, sin que tengas que adivinar qué acción comprar ni cuándo vender.
Además:
- No tienes que elegir entre Apple o Microsoft: el índice las incluye a ambas.
- No necesitas ser experto ni monitorear noticias económicas todo el día.
- No estás apostando a una sola empresa ni sector: el riesgo está muy bien diversificado.
Es como si compraras una rebanada de pastel… y esa rebanada tuviera un poquito de todas las mejores empresas del planeta.

¿Y cómo puedo invertir desde México?
Aquí es donde muchas personas se atoran. Creen que es solo para gringos millonarios o que necesitan una cuenta en Wall Street. Nada más lejos de la realidad.
Te explico las formas más comunes de hacerlo desde México:
1. Con una casa de bolsa mexicana
Hay plataformas como GBM, Kuspit, Actinver o Finamex que permiten abrir una cuenta desde tu celular y empezar con montos bajos. Ahí puedes comprar ETFs (fondos cotizados en bolsa) que replican el comportamiento del S&P 500.
Los más populares son:
- VOO – Vanguard S&P 500 ETF
- IVV – iShares Core S&P 500
- SPY – SPDR S&P 500 ETF
Cada uno tiene ligeras diferencias en costos y administración, pero todos hacen básicamente lo mismo: siguen al índice.
2. A través de un fondo de inversión
Si prefieres no complicarte con plataformas, puedes invertir en fondos indexados que replican el S&P 500. Algunos bancos y aseguradoras ofrecen estos fondos como parte de sus productos.
Por ejemplo, hay fondos en pesos que compran ETFs en dólares. Tú inviertes en pesos, y ellos se encargan de comprar las acciones en EUA, hacer el rebalanceo, y cubrirte el tipo de cambio (o no, si prefieres exposición directa al dólar).
3. Mediante un seguro con componente de inversión o un Plan Personal de Retiro (PPR)
Esta es una forma que muchos desconocen, pero que puede darte ventajas fiscales importantes.
Algunas aseguradoras (como Allianz) ofrecen productos donde puedes elegir portafolios que replican el comportamiento del S&P 500 o del mercado estadounidense en general. Lo mejor es que, si se estructura como un PPR, puedes:
- Deducir impuestos (Art. 151 o 185 del ISR)
- Diferir impuestos (Art. 93 del ISR)
- Y además tener beneficios de protección (vida)
En Donna, ayudamos a nuestros clientes a elegir la opción que mejor se adapta a su perfil y objetivos. Desde inversionistas jóvenes hasta quienes están cerca del retiro.
¿No conoces estos beneficios fiscales?
Lee nuestro artículo > Artículos 93, 151 y 185 del ISR

¿Es seguro invertir ahí? ¿Y si el mercado se cae?
Buena pregunta.
El S&P 500 sí baja en ciertos años. De hecho, ha tenido caídas fuertes, como en 2008 (crisis hipotecaria), 2020 (pandemia) o incluso en 2022.
Pero si ves el gráfico a largo plazo, la tendencia es clara: siempre se recupera y sigue creciendo.
Fuente: datos históricos de Yahoo Finance
La clave no está en evitar las caídas, sino en no salirte en el peor momento. Quien mantiene su inversión y no entra en pánico, suele salir ganando.

¿Y qué pasa con los impuestos?
Aquí es donde la mayoría se equivoca.
Si tú compras un ETF por tu cuenta (ej. en GBM), cada corte con ganancia vas a pagar ISR por plusvalías. Y si lo mantienes muchos años, el SAT te va a exigir pagar ISR anual, haciendo que el interés compuesto que genere tu inversión sea menor.
Pero si inviertes con estructura legal adecuada (como un plan de retiro, un ‘seguro’ de inversión, o un fideicomiso), puedes aprovechar beneficios del código fiscal, como:
- No pagar impuestos hasta que retires el dinero.
- O incluso, no pagar nunca si retiras después de los 60 años con plan registrado (Art. 93 del ISR).
- O deducir parte de tu inversión año con año (Art. 151 y 185).
Es decir: no solo importa cuánto rinde tu inversión, sino cuánto se queda contigo después de impuestos.

¿Cuál es el mínimo para empezar?
La mayoría de plataformas te deja invertir desde $100 pesos. En seguros o fondos administrados, puede que el mínimo sea más alto (ej. $2,000 mensuales), pero también viene con asesoría y beneficios fiscales adicionales.
Y no, no necesitas tener miles de dólares para entrar.
Lo que sí necesitas es constancia, paciencia y una estrategia que se alinee con tus objetivos financieros. No es lo mismo invertir para retirarte en 30 años que para usar ese dinero en 3.

¿Vale la pena?
Sí. En casi cualquier horizonte de largo plazo, el S&P 500 ha superado a:
- CETES
- Bienes raíces
- Depósitos bancarios
- Y a la mayoría de los “asesores” que quieren venderte humo
Pero como todo en finanzas, no hay respuestas universales.
La pregunta correcta no es “¿vale la pena el S&P 500?” sino:
¿Cómo lo integro a mi portafolio sin perder en impuestos, riesgo o liquidez?

Conclusión: Invertir en el S&P 500 no es solo para millonarios
Es una de las formas más simples, efectivas y globales de hacer crecer tu dinero. Desde México, puedes acceder fácilmente, pero lo ideal es hacerlo con un plan, no con impulsos.
En Donna, te ayudamos a:
- Definir tu perfil de inversionista
- Elegir el vehículo correcto (ETF, fondo, PPR, seguro, etc.)
- Maximizar tus rendimientos netos (no solo brutos)
- Y construir un plan que te acerque a tu independencia financiera
¿Quieres empezar ya? Haz nuestro check-up financiero gratuito, llena este formulario, o mándanos un WhatsApp y te ayudamos paso a paso.
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