Cuando alguien empieza a tomarse en serio sus finanzas personales, hay una pregunta que tarde o temprano aparece:
¿Cuál es el mejor Plan Personal de Retiro (PPR)?
La pregunta parece simple, pero la respuesta no lo es. Si buscas en Google, si preguntas en foros o si entras a grupos de Facebook, vas a encontrar respuestas completamente distintas. Algunos dicen que el AFORE es suficiente. Otros aseguran que lo mejor es invertir por tu cuenta. No falta quien jura que los seguros con ahorro son la única opción “inteligente”.
El problema es que la mayoría de esas respuestas están basadas en experiencias personales, no en un análisis real. Lo que le funcionó a alguien más no necesariamente te conviene a ti. Diferente edad, diferente ingreso, diferente tolerancia al riesgo… y sobre todo, diferente régimen fiscal.
Por eso conviene decirlo desde el inicio, aunque sea incómodo:
No existe el mejor PPR para todos.
El mejor PPR en México en 2026 es el que se adapta a tu realidad financiera, a tu disciplina, a tus objetivos y a cómo pagas impuestos. Para entenderlo, primero hay que conocer qué opciones existen y en qué casos tiene sentido cada una.
Antes de empezar: qué es (y qué no es) un PPR en México
Un Plan Personal de Retiro no es un producto específico. Es una estrategia.
En términos simples, un PPR es cualquier vehículo que te permita:
- Ahorrar e invertir a largo plazo
- Pensando específicamente en el retiro
- Con un tipo de beneficio fiscal
Ese beneficio fiscal puede tomar distintas formas:
- Deducción de impuestos
- Diferimiento de impuestos
- Exención de impuestos
Y aquí está uno de los errores más comunes: pensar que todos los PPR deducen impuestos. No es así. El tratamiento fiscal depende mucho de tu régimen y del tipo de instrumento que uses.
Por eso, antes de hablar de “el mejor PPR”, hay que aclarar las cosas.

¿Y si estás en RESICO? Cómo funciona un PPR en 2026
Si tributas en RESICO, este punto es crucial.
En este régimen no se permiten deducciones personales, lo que significa que los beneficios fiscales más conocidos (como los del Artículo 151 o el 185) no aplican. Eso ha llevado a muchas personas a pensar que en RESICO “no se puede tener PPR”.
Eso es falso.
Lo que cambia no es la posibilidad de ahorrar para el retiro, sino la forma en la que se obtiene el beneficio fiscal.
En RESICO, el beneficio no viene por deducir hoy, sino por no pagar impuestos cada año mientras tu dinero crece, a través de estructuras que operan bajo el Artículo 93 del ISR.
Dicho de forma sencilla:
- No deduces
- No pagas ISR anual sobre rendimientos (difieres)
- El beneficio está en el largo plazo (exención)
Para muchas personas en RESICO —sobre todo con ingresos altos— esto sigue siendo muy atractivo. No porque “te devuelvan impuestos”, sino porque evitas el desgaste fiscal año con año.
Con eso claro, ahora sí, veamos las principales opciones que se usan como PPR en México.

1. AFORE — El punto de partida automático
¿Qué es?
El AFORE es el sistema de ahorro obligatorio para los trabajadores formales en México. Si cotizas en el IMSS o ISSSTE, ya tienes una cuenta a tu nombre. Tus aportaciones, junto con las de tu patrón y el gobierno, se invierten en fondos que cambian según tu edad.
Es un sistema regulado, estandarizado y pensado para que funcione de forma automática.
Ventajas
La principal ventaja del AFORE es la simplicidad. No tienes que hacer prácticamente nada para empezar. Además, sus comisiones son relativamente bajas y el portafolio se va ajustando conforme te acercas a la edad de retiro.
Para muchas personas, eso ya es suficiente (o eso creen).
Desventajas
El problema del AFORE es que es poco personalizable. Tu dinero se invierte casi exclusivamente en función de tu edad, no de tu perfil real de riesgo, tu patrimonio o tus metas específicas.
También existe un riesgo que casi nadie menciona: el riesgo regulatorio. El AFORE administra recursos enormes y no es descabellado pensar que en el futuro las reglas puedan cambiar.
¿Cuándo sí conviene?
Cuando trabajas en la formalidad y no quieres complicarte. Como base, el AFORE cumple su función.

2. Cuentas de inversión asesoradas — Estrategia a la medida
¿Qué son?
Son cuentas de inversión donde un asesor diseña un portafolio específico para ti. Se consideran factores como tu edad, ingresos, objetivos, horizonte de inversión y tolerancia al riesgo.
Aquí ya no hablamos de un enfoque genérico, sino de una estrategia pensada para tu caso particular.
Beneficio fiscal en 2026
Este tipo de cuentas pueden estructurarse de distintas formas:
- Con beneficios de deducción (si no estás en RESICO)
- O bajo el Artículo 93, si tributas en RESICO
En este último caso, el atractivo está en que los rendimientos no se van erosionando año con año por impuestos, lo que hace una diferencia enorme en el largo plazo.
Ventajas
Tienes acompañamiento profesional, una estrategia clara y menos riesgo de tomar decisiones emocionales. Para muchas personas, eso vale más que intentar hacerlo todo por su cuenta.
Desventajas
Las comisiones suelen ser más altas que en opciones “hazlo tú mismo”. Además, todo depende de la calidad del asesor. Un mal asesor puede salir caro.
¿Cuándo sí convienen?
Cuando buscas claridad, estructura y tranquilidad. También son una de las mejores opciones para personas en RESICO que quieren una estrategia fiscalmente eficiente sin improvisar.

3. Cuentas de inversión no asesoradas — Hazlo tú mismo
¿Qué son?
Son cuentas donde tú decides directamente en qué invertir: acciones, ETFs, bonos, etc. No hay nadie detrás recomendando ni ajustando tu portafolio.
Todo depende de ti.
Ventajas
Los costos suelen ser bajos, tienes control total y puedes mover tu dinero cuando quieras.
Desventajas
Requieren conocimiento, disciplina y sangre fría. Un error grave —sobre todo cerca del retiro— puede costarte años de ahorro. No es raro que muchos abandonen estas estrategias cuando vienen malos momentos de mercado.
¿Cuándo sí convienen?
Cuando sabes lo que haces y estás dispuesto a asumir la responsabilidad completa de tus decisiones.

4. Seguros de vida mixtos — Protección + ahorro obligado
¿Qué son?
Son seguros de vida que incluyen un componente de ahorro. Parte de la prima paga la cobertura y otra parte se invierte.
Ventajas
Ofrecen protección financiera, disciplina forzada y un marco fiscal eficiente. Para algunas personas, el hecho de “tener que pagar” es justo lo que necesitan para ahorrar.
Desventajas
Suelen tener comisiones altas y rendimientos menores en comparación con otras opciones, ya que una parte importante del dinero se destina al costo del seguro.
¿Cuándo sí convienen?
Cuando tienes dependientes económicos, necesitas protección y sabes que sin una obligación mensual no ahorrarías de forma constante.

Comparativa rápida de opciones de PPR en 2026
- AFORE: simple, automático, poco flexible
- Cuenta asesorada: estratégica, personalizada, eficiente fiscalmente
- Cuenta no asesorada: flexible, barata, pero exigente
- Seguro mixto: disciplinado, protector, más costoso
Cada una tiene sentido en contextos distintos.

Entonces… ¿cuál es el mejor PPR en México en 2026?
La respuesta honesta es esta: depende de ti.
Depende de tu edad, tus ingresos, tu régimen fiscal, tu disciplina y si necesitas o no protección. En 2026, el mejor PPR no es el que más promete, sino el que sí funciona para tu realidad financiera.
Si algo es claro, es esto:
el peor PPR es no tener ninguno.

Conclusión
No se trata de encontrar “el producto perfecto”, sino de tomar una decisión informada y empezar. El tiempo es el factor más importante en cualquier estrategia de retiro.
En Donna creemos que cada historia financiera es distinta. Nuestro trabajo no es venderte “el mejor PPR”, sino ayudarte a diseñar la estrategia correcta para tu caso.
Si quieres entender qué opción tiene más sentido para ti en 2026, puedes escribirnos por WhatsApp o llenar el formulario de diagnóstico. Empezar hoy siempre es mejor que seguirlo dejando para después.
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