¿Alguna vez sentiste que el dinero simplemente desaparece antes de que termine la quincena?

No eres el único. Y no, no necesitas ganar más dinero para mejorar tus finanzas. Muchas veces, lo que realmente necesitas es un presupuesto personal bien hecho, que te diga exactamente a dónde se va tu dinero, en qué podrías recortar y cómo podrías ahorrar sin sufrir.

La mayoría de la gente cree que presupuestar es complicado, aburrido o que solo funciona si tienes ingresos altos. Pero la verdad es que un presupuesto es para todos, y puede cambiar por completo tu relación con el dinero.

En esta guía te explicamos cómo hacer un presupuesto personal en México, paso a paso, sin tecnicismos ni fórmulas raras. Solo lo que necesitas para tomar el control de tu dinero.

Por qué necesitas un presupuesto (aunque creas que no)

Un presupuesto no es una cárcel, ni un castigo. No es dejar de vivir ni comer atún todos los días.

Es simplemente un plan claro de cómo vas a usar tu dinero cada mes, alineado con tus metas. Así de simple.

Sin un presupuesto, vas a la deriva: gastas según se te antoja, ahorras “si sobra algo” (spoiler: nunca sobra), y terminas con ansiedad cada vez que llega un cobro inesperado o ves tu cuenta en ceros.

Un presupuesto te da claridad. Te dice si realmente puedes pagar ese celular a meses, si te alcanza para salir el viernes, y cuánto necesitas para ese viaje o para tu retiro.

Ilustración de una lista de beneficios financieros de hacer un presupuesto con billetes, monedas y tarjetas de crédito como fondo

Paso 1: Calcula tu ingreso neto mensual

Lo primero es saber cuánto dinero entra. Pero no solo el sueldo base: también incluye todo ingreso que recibas cada mes o de forma más o menos constante.

✅ Incluye:

  • Sueldo después de impuestos (ingreso neto)
  • Bonos, comisiones
  • Freelance, ventas, propinas
  • Rentas o pensiones
  • Transferencias frecuentes (ej. si tus papás te ayudan)

Si tu ingreso es variable (freelancer, emprendedor, vendedor), saca un promedio de los últimos 3 meses o usa el mes más bajo para ser conservador.

💡 Tip: no uses el ingreso “bruto” (antes de impuestos). Solo cuenta lo que realmente tienes disponible para gastar.

Persona contando billetes en sus manos como representación de ingresos mensuales

Paso 2: Identifica tus gastos fijos y variables

Ahora toca ver a dónde se va tu dinero. Aquí es donde muchas personas se sorprenden.

Haz una lista de todos tus gastos del último mes. Revisa tus estados de cuenta, recibos, apps de banco y hasta tus tickets de súper.

Divídelos así:

🧾 Gastos fijos (mes con mes, más o menos igual)

  • Renta o hipoteca
  • Servicios (luz, gas, internet, celular)
  • Transporte (gasolina, metro, Uber)
  • Colegiaturas o mensualidades
  • Seguros
  • Pagos a meses (celular, muebles, etc.)

🛍 Gastos variables (cambian cada mes)

  • Supermercado
  • Comida fuera de casa
  • Entretenimiento (cine, streaming, salidas)
  • Compras hormiga (cafés, snacks, apps)
  • Regalos o imprevistos

Haz un total de cada uno. Ya con eso puedes comparar: ¿gastas más en comida fuera que en súper? ¿Cuánto te roban las suscripciones que ya ni usas?

Persona escribiendo una lista de gastos con una calculadora y una alcancía al lado

Paso 3: Clasifica y etiqueta tus gastos

Para entender mejor tus finanzas, agrupa tus gastos en categorías más amplias. Por ejemplo:

  • Vivienda
  • Transporte
  • Alimentación
  • Salud
  • Educación
  • Entretenimiento
  • Ahorro
  • Deudas

Hay métodos como el famoso 50/30/20:

  • 50% necesidades básicas
  • 30% gustos y estilo de vida
  • 20% ahorro o pago de deudas

O puedes usar el método del semáforo:

  • 🟢 Necesarios
  • 🟡 Opcionales
  • 🔴 Evitables

Ningún método es perfecto, pero te ayudan a visualizar cómo estás usando tu dinero. Lo importante es que sepas en qué estás gastando más de lo que creías.

Infografía de presupuesto con categorías visuales como necesidades, gustos y ahorro

Paso 4: Detecta fugas de dinero

Una “fuga de dinero” es cualquier gasto que parece inofensivo, pero al final del mes pesa más de lo que crees.

Algunos ejemplos clásicos:

  • Café diario en Starbucks: $65 x 20 días = $1,300
  • Apps de comida: $200 x 10 pedidos = $2,000
  • Subscriptions que ni usas: Netflix, Disney+, YouTube Premium…

Haz la cuenta. ¿Cuánto podrías ahorrar al mes si eliminaras solo una o dos fugas?

No se trata de eliminar todo lo que te gusta. Se trata de gastar con conciencia, y de priorizar lo que realmente disfrutas.

Vista desde arriba de manos tomando notas en una hoja de presupuesto con calculadora y papeles alrededor

Paso 5: Define metas y asigna tu dinero con intención

Presupuestar no es solo recortar. Es asignar tu dinero con propósito.

Empieza por tus metas:

  • ¿Quieres salir de deudas?
  • ¿Ahorro para una emergencia?
  • ¿Viaje a Japón?
  • ¿Inversión para tu retiro?

Establece montos concretos. Por ejemplo:

  • Fondo de emergencia: ahorrar $5,000 en 5 meses → $1,000 al mes
  • Viaje: necesitas $20,000 en 10 meses → $2,000 al mes

Hazlo parte de tu presupuesto. No esperes a que sobre, ahorra primero. Automatiza una transferencia el día que te pagan, y ajústate con lo que queda.

Gráfica circular con categorías financieras y calculadora como herramienta de control

Paso 6: Ajusta y mejora tu presupuesto cada mes

Tu presupuesto no es una camisa de fuerza. Es una herramienta viva que debe adaptarse a ti.

Revísalo al final de cada mes:

  • ¿Cumpliste tus metas?
  • ¿Te pasaste en alguna categoría?
  • ¿Tuviste un ingreso extra?
  • ¿Hay algún gasto que ya no tiene sentido?

Entre más lo uses, más fácil se vuelve. Verás patrones, corregirás errores y poco a poco tomarás mejores decisiones.

Presupuestar se vuelve parte de tu rutina. Como hacer ejercicio. Al principio cuesta, pero luego lo agradeces.

Ilustración de persona frente a calendario organizando su presupuesto mensual

Ejemplo de presupuesto mensual para alguien que gana $20,000 pesos

CategoríaMonto (MXN)
Renta$6,000
Servicios$1,200
Transporte$1,500
Súper$2,500
Comida fuera$1,000
Suscripciones$300
Ahorro emergencia$2,000
Ahorro viaje$1,500
Diversión$1,000
Otros$1,000
Total$20,000

Obvio, cada caso es distinto. Si ganas menos, ajustas porcentajes. Si ganas más, aumentas ahorro o pagas deudas más rápido.

Dinero en efectivo y recibos sobre una mesa con una calculadora para revisar gastos innecesarios

Herramientas para presupuestar en México

Puedes hacerlo en una libreta, en Excel, o con apps. Lo importante es que lo hagas.

Aquí algunas opciones:

  • Fintonic: app en español que se conecta a tu banco
  • Monefy: simple, bonita y fácil de usar
  • Google Sheets: gratis y accesible desde cualquier lado
  • Plantillas Donna: puedes usar nuestras calculadoras aquí.

Si eres más visual, también puedes usar Notion o apps como YNAB (You Need A Budget), aunque están en inglés.

Hoja impresa con formato de presupuesto mensual y columnas de ingresos y gastos

¿Y si no me alcanza? ¿O si tengo deudas?

Entonces más que nunca necesitas un presupuesto.

Es la única forma de salir del hoyo sin frustrarte cada mes.

  • Recorta lo recortable (sin tocar lo esencial)
  • Prioriza pagos mínimos
  • Construye un mini fondo de emergencia (aunque sean $500 al mes)
  • Busca aumentar ingresos: freelance, venta de cosas, ingresos pasivos

Y si necesitas ayuda, haz tu check-up financiero gratuito con Donna. Te damos claridad sobre tu situación y te guiamos con un plan realista.

Persona cargando un billete con flecha roja descendente, simbolizando deuda o presión financiera y la necesidad de hacer un presupuesto

Conclusión: Presupuestar es cuidarte

El presupuesto es tu escudo financiero. Es la forma más simple de decirle a tu dinero: “yo mando aquí”.

No necesitas ser contador, ni usar fórmulas mágicas. Solo necesitas intención, claridad y constancia.

Empieza hoy. Aunque sea en una hoja de papel. Haz tu presupuesto este fin de semana. Y si quieres ayuda, estamos aquí.

¿Listo para que tu dinero deje de perderse? Mándanos un WhatsApp o llena este formulario y empieza a automatizar tus finanzas.

Logo de Donna sobre fondo negro con gráficos de presupuesto, calculadora y elementos de finanzas personales