Cambiar de seguro de gastos médicos mayores no necesariamente significa comenzar desde cero.

Si llevas varios años asegurado y decides cambiarte a otra compañía, existe algo llamado reconocimiento de antigüedad, que permite que la nueva aseguradora tome en cuenta el tiempo que ya llevabas cubierto para eliminar algunos de sus periodos de espera.

Esto es particularmente importante cuando llevas varios años con una póliza.

Imagina que has tenido seguro de gastos médicos durante cuatro años y encuentras otra opción que te gusta más por precio, hospitales, coberturas o condiciones. Sería bastante poco atractivo cambiarte si eso significara volver al día uno y esperar nuevamente varios años para tener acceso a ciertas coberturas.

Para eso existe el reconocimiento de antigüedad. Sin embargo, hay que entender muy bien qué hace y, sobre todo, qué no hace.

Reconocer tu antigüedad no significa que la nueva aseguradora tenga que cubrir cualquier enfermedad que hayas desarrollado anteriormente. Tampoco significa que absolutamente todos sus periodos de espera desaparezcan.

Vamos por partes.

¿Qué significa reconocer la antigüedad de una póliza?

El reconocimiento de antigüedad consiste en que una aseguradora toma en cuenta el tiempo durante el cual has estado asegurado previamente con otra compañía.

También puedes encontrar conceptos como eliminación de periodos de espera relacionados con este proceso, porque precisamente su principal efecto es evitar que tengas que cumplir nuevamente ciertos periodos de espera desde cero.

Por ejemplo: Supongamos que llevas cuatro años asegurado con la compañía A y decides cambiarte a la compañía B. La compañía B tiene diferentes padecimientos que requieren uno o dos años de cobertura antes de poder estar cubiertos.

Si la compañía B acepta reconocerte los cuatro años que ya llevabas asegurado, algunos de esos periodos se consideran cumplidos desde el momento en que inicia tu nueva póliza. Es decir, no necesariamente empiezas desde cero por el simple hecho de cambiar de aseguradora.

Letrero con el texto “No waiting” para representar que el reconocimiento de antigüedad evita comenzar desde cero ciertos periodos de espera.

¿Para qué sirve el reconocimiento de antigüedad?

Su función es eliminar periodos de espera que ya cumpliste mientras estabas asegurado con otra compañía.

Los seguros de gastos médicos mayores establecen periodos específicos antes de cubrir ciertos padecimientos o tratamientos.

Entre ellos pueden encontrarse, dependiendo de la aseguradora y del producto:

  • Padecimientos ortopédicos
  • Padecimientos o tratamientos nasales
  • Cáncer
  • Sida
  • Determinados procedimientos específicos

No vamos a entrar aquí en cada uno de ellos porque tenemos otro artículo dedicado exclusivamente a explicar qué son los periodos de espera en un seguro de gastos médicos.

Lo importante para este tema es entender que algunos de esos periodos pueden eliminarse cuando demuestras que ya llevabas suficiente tiempo asegurado.

Supongamos que un padecimiento tiene un periodo de espera de dos años y tú puedes demostrar que has tenido cobertura continua durante cuatro años.

Si la nueva aseguradora acepta reconocer esa antigüedad y sus condiciones permiten eliminar ese periodo, no tendrías que esperar otros dos años únicamente porque cambiaste de compañía.

Esa es la gran ventaja.

Candado abierto que representa la eliminación de algunos periodos de espera mediante el reconocimiento de antigüedad.

¿Qué periodos de espera se pueden eliminar al cambiar de aseguradora?

Cada compañía establece en sus condiciones cuáles periodos pueden eliminarse mediante reconocimiento de antigüedad y cuáles deben cumplirse independientemente del tiempo que hayas tenido otro seguro.

Por eso no debemos interpretar el reconocimiento de antigüedad como una especie de pase universal que elimina automáticamente cualquier periodo de espera de la nueva póliza.

Normalmente pueden reconocerse periodos relacionados con padecimientos ortopédicos, nasales, cáncer, etc. Pero puede haber excepciones específicas.

Bupa, por ejemplo, contempla condiciones particulares para hallux valgus, mejor conocido como juanetes, por lo que tener antigüedad previa no implica eliminar su periodo de espera.

Por eso, cuando estés comparando seguros, no basta con preguntar:

“¿Me reconocen la antigüedad?”

La pregunta correcta sería:

“¿Cuánta antigüedad me reconocen y qué periodos de espera elimina?”

La diferencia parece pequeña, pero puede ser muy importante.

Imagen con el texto “Casi todos” para representar que muchos periodos de espera pueden eliminarse, aunque existen excepciones.

¿Qué periodos de espera nunca se eliminan con el reconocimiento de antigüedad?

Hay coberturas que mantienen sus propios requisitos aunque hayas tenido un seguro anteriormente.

Dos de las más importantes son maternidad y VIH/SIDA.

Maternidad

El reconocimiento de antigüedad de tu seguro anterior no debe interpretarse como una forma de trasladar automáticamente el periodo de espera de maternidad a una póliza nueva.

Esto es particularmente importante si estás planeando un embarazo o ya existe uno.

Cambiar de seguro pensando que toda la antigüedad anterior se trasladará a la cobertura de maternidad puede generar un problema bastante grande ya que la nueva póliza exige cumplir nuevamente sus condiciones.

Por eso un cambio de aseguradora debe planearse con especial cuidado cuando existe un embarazo próximo dentro de los planes de la familia.

VIH/SIDA

La cobertura de VIH/SIDA también mantiene un periodo específico que no desaparece simplemente por presentar una póliza anterior.

Aunque la nueva compañía reconozca tu antigüedad para diferentes padecimientos, eso no significa que todos sus periodos especiales queden automáticamente eliminados.

Y todavía pueden existir otras excepciones dependiendo de la compañía y del producto contratado. Por eso siempre deben revisarse las condiciones de la nueva póliza antes de realizar el cambio.

Mujer embarazada que representa la maternidad como uno de los periodos de espera que no se elimina con el reconocimiento de antigüedad.

¿Cómo se solicita el reconocimiento de antigüedad?

No basta con decirle a la nueva aseguradora:

“Créeme, llevo cinco años asegurado”.

Hay que demostrarlo.

Para solicitar el reconocimiento de antigüedad necesitarás presentar la carátula de la última renovación de tu póliza anterior junto con su comprobante de pago.

Idealmente, este comprobante será la factura de la póliza, aunque también puede utilizarse un estado de cuenta bancario o recibo de pago que permita comprobar que la póliza efectivamente fue pagada y estuvo vigente.

Con estos documentos, la nueva aseguradora puede comprobar que existía una póliza anterior, conocer su vigencia y determinar la antigüedad que puede reconocer en el nuevo seguro.

Recibo de pago utilizado como comprobante para solicitar el reconocimiento de antigüedad de una póliza anterior.

¿Cuánto tiempo tengo para cambiar de aseguradora sin perder mi antigüedad?

El tiempo importa muchísimo. Las aseguradoras establecen un plazo máximo de 30 días entre la terminación de la cobertura anterior y el inicio de la nueva póliza para poder reconocer la antigüedad.

Si dejas pasar el periodo permitido, perderás la posibilidad de utilizar tu póliza anterior para eliminar periodos de espera.

En términos sencillos:
Tenías seguro → termina o renueva tu póliza → dejas pasar demasiado tiempo sin realizar correctamente el cambio → tendrás que empezar desde cero.

Por eso, si estás pensando cambiar de compañía, lo recomendable es comenzar a comparar opciones antes de que venza tu seguro actual, no semanas después.

Además, nunca deberías cancelar una póliza simplemente porque ya encontraste otra que se ve mejor en una cotización. Primero necesitas saber si la nueva compañía te acepta y bajo qué condiciones.

Calendario con el número 30 que representa el plazo para realizar el cambio de aseguradora y conservar el reconocimiento de antigüedad.

Reconocimiento de antigüedad no significa reconocimiento de padecimientos preexistentes

Que una aseguradora reconozca cinco, diez o veinte años de antigüedad no significa que automáticamente tenga que cubrir las enfermedades que desarrollaste antes de contratar con ella.

Son conceptos diferentes.

Imagina este caso: Juan lleva cinco años asegurado con una compañía. Durante ese tiempo desarrolla un problema en una rodilla. Posteriormente decide cambiarse de aseguradora y la nueva compañía acepta reconocerle sus cinco años de antigüedad.

Eso puede servir para eliminar periodos de espera.

Pero la lesión o enfermedad que Juan ya tenía antes de entrar a la nueva aseguradora continúa siendo un antecedente médico que debe declararse y ser evaluado durante el proceso de suscripción.

La nueva aseguradora analizará el caso conforme a sus propias políticas y condiciones. Dependiendo del padecimiento y del producto, podría existir una exclusión, alguna condición especial, una extraprima o incluso podría afectar la aceptación de la solicitud.

El simple hecho de tener antigüedad no convierte automáticamente un padecimiento preexistente en un padecimiento cubierto.

Esta es también una de las razones por las que cambiar de seguro debe analizarse con más cuidado conforme pasan los años.

Una persona puede haber contratado su primera póliza completamente sana y haber desarrollado diferentes padecimientos durante los siguientes diez años.

Su aseguradora actual ya los conoció mientras la póliza estaba vigente. Una nueva aseguradora, en cambio, recibirá una solicitud de una persona que ya tiene esos antecedentes.

No es la misma situación.

Tabla de enfermedades preexistentes para explicar que el reconocimiento de antigüedad no equivale a cubrir padecimientos preexistentes.

¿Conviene cambiar de seguro si ya tengo varios años de antigüedad?

Depende.

Tener reconocimiento de antigüedad hace posible cambiar de compañía sin perder necesariamente todo el tiempo acumulado, pero eso no significa que cualquier cambio sea conveniente.

Antes de hacerlo hay que comparar mucho más que la prima.

Por ejemplo, habría que revisar la suma asegurada, deducible, coaseguro, tope de coaseguro, nivel hospitalario, red médica, tabulador, exclusiones y condiciones particulares de cada alternativa.

Y, si ya existen antecedentes médicos, el análisis es todavía más importante.

Una póliza nueva que cuesta menos puede dejar de parecer tan atractiva si la aseguradora impone una exclusión importante que no existía en tu seguro anterior.

Por eso el orden correcto normalmente es: Primero solicitar y evaluar la nueva opción. Después decidir si conviene abandonar la anterior — no al revés.

Imagen con la palabra “Maybe” que representa que cambiar de seguro puede convenir o no, dependiendo de las condiciones de la nueva póliza.

¿Quieres cambiar de seguro de gastos médicos sin perder tu antigüedad?

Si ya tienes un seguro de gastos médicos y estás pensando cambiarlo, vale la pena hacer la comparación antes de que llegue la renovación.

No solamente hay que revisar cuánto cuesta la nueva póliza.

También debemos analizar qué antigüedad puede reconocerte la nueva aseguradora, qué periodos de espera pueden eliminarse, qué ocurrirá con tus antecedentes médicos y si realmente las nuevas condiciones representan una mejora frente a lo que ya tienes.

En Donna podemos ayudarte a comparar diferentes alternativas y revisar las condiciones del cambio antes de que canceles tu póliza actual.

Si estás listo para iniciar, llena este formulario o mándanos un WhatsApp empecemos hoy!

Logo de Donna acompañado de un sello con la palabra “Acknowledged” para representar el reconocimiento de antigüedad.